EN EL DÍA
DEL PERIODISTA
He decidido
tomarme una licencia, rendirle homenaje a mi padre: MÁXIMO MARINO
GONZÁLEZ, falleció en la Capital Federal, el 7 de junio de 1990.
Además
de un muy buen profesional fue, por sobre todas las cosas, un hombre
ético, con principios y con una moral inquebrantable. En esta Argentina
tan devastada de valores, es bueno rescatar a aquellos hombres y mujeres
que marcaron un tiempo.
EL
ROMANCE DE UN HOMBRE Y SU MÁQUINA DE ESCRIBIR