
Monseñor Pedro
Olmedo Rivero, prelado de Humahuaca
17 de abril
“Los
que vivimos en el norte Jujeño y valles cordilleranos
de Salta, no queremos que nadie olvide que nosotros, ya vivíamos
en estas tierras desde hace más de 10 mil años”,
expresa la Comisión de Pastoral Social de la prelatura
de Humahuaca por medio de un documento publicado recientemente,
en el que lamentan que “después de largos años
de negar nuestra existencia y de reducirnos a muchos de nosotros,
a condiciones de esclavitud en las minas y en los ingenios,
haciéndonos sentir extraños en nuestra tierras,
la fuerza de nuestra resistencia hizo que la Constitución
del 94, nos reconociera como preexistentes y sujetos de derechos,
especialmente sobre las tierras que ancestralmente ocupamos.
Pero ya pasaron varios años, y la mayoría de los
Pueblos Originarios seguimos siendo objeto de políticas
sociales y no protagonistas de políticas de desarrollo”.
Por medio
del documento, que lleva la firma del obispo prelado, monseñor
Pedro Olmedo Rivero, y del asesor de la comisión, padre
Jesús Olmedo, se busca que “nos escuchen y se sensibilicen,
no sólo los gobernantes de nuestra provincia y de nuestro
país, sino también toda la sociedad”.
Inflación
En primer lugar, el texto denuncia la inflación que está
afectando cada vez mas duramente a todos, “pero son los
sectores rurales, los más alejados de las zonas urbanas,
los que sufren en mayor medida, porque allí no hay acceso
a variedad de precios y la gente no tiene salario, ni aportes
jubilatorios ni obra social alguna”. Ante esta situación,
“cada vez se hace más difícil que los chicos
puedan ir a la escuela, pues, además, los papás
se ven obligados a pagar extorsivas cuotas en las cooperadoras
escolares. Lo económico es también, una de las
principales razones por las que las familias más humildes
no pueden dar estudios superiores a sus hijos.
“La
situación en la Quiaca -prosigue el comunicado-, al ser
una zona de frontera, agudiza problemas como la inflación
y se ha generado una situación de aumento de la brecha
social entre los que más tienen y los que menos tienen,
tornándose en un exhibicionismo obsceno, fruto del comercio
que además, favorece a unos pocos y condena a los más
humildes, a no poder acceder a mercaderías de primera
necesidad porque se privilegia el comercio mayorista a la necesidad
de la gente”.
Minería
Asimismo, manifiestan preocupación porque “frente
a las necesidades de trabajo y bienestar de las comunidades,
se juega con sus esperanzas, impulsando la fantasía del
desarrollo minero, un desarrollo sin ningún tipo de participación
ni control de parte de la sociedad civil ni de las comunidades,
donde prima el espíritu de lucro por encima del medio
ambiente y de la cultura ancestral de las comunidades que son
corrompidas por migajas. Donde los fundos privados mineros no
permiten control alguno, donde no se puede acceder a conocer
cuáles son las fuentes de agua que utilizan, cuales son
las medidas de prevención, mitigación etc. Donde
el gobierno provincial no cuenta con organismos apropiados y
cualificados para realizar la supervisión, el monitoreo
y los controles pertinentes”.
“Sentimos
bronca y dolor al saber que desconociendo ¿o conociendo?
todo esto, el Estado pretende ser socio de una empresa que dejará
en el futuro a muchos hermanos con pasivos ambientales y pobreza”,
expresa el texto.
Bicentenario
sin pobreza y sin exclusión social
A pesar de las frustraciones, manifiestan su confianza en que
“el año del Bicentenario es una fecha propicia
para refundar la Patria… pero una Patria donde todos podamos
vivir: con equidad, justicia e inclusión social, con
distribución equitativa de los recursos y con igualdad
de oportunidades para todos”. Tambien reclaman, entre
otras cosas:
- “trabajo
para todos pero con sueldos que no marquen distancias siderales,
donde el estado paga a algunos más de 10.000 pesos y
otros (…) ni siquiera ganan lo necesario para estar sobre
la línea de pobreza”.
- padres
que ganen “lo suficiente, para que los hijos puedan estudiar
y no que tengan que abandonar la escuela para ayudar en el sostenimiento
del hogar”.
- “libertad
necesaria para construir nuestro futuro y decidir nuestros actos
sin tener que sentirnos prisioneros de la nada”.
- “jóvenes
sanos, que no tengan que hundirse en el alcohol ni en las drogas
ni optar por el suicidio porque el futuro les parece incierto
sin posibilidades de un trabajo real”.
Asignación
universal por hijo
Una mención especial merece la Asignación Universal
por Hijo, que consideran “una política adecuada
en la situación coyuntural, pero lamentablemente en nuestra
zona no tenemos suficientes oficinas de ANSSES ni llegan a las
zonas más alejadas y más pobres para que informen
lo correcto; esa falta provoca confusiones e irregularidades.
Hasta este momento la mayoría de las familias, ya debería
estar percibiendo este beneficio porque realizó los trámites
pertinentes o porque se les pasó de manera obligada desde
otro Plan, pero muy pocas están cobrando lo que dice
el decreto presidencial”.
Deuda
interna y reparación histórica
Al señalar que “este último tiempo hemos
visto azorados las peleas y disputas entre el oficialismo, la
oposición y la justicia decidiendo si debían utilizarse
las reservas del Banco Central para pagar la Deuda Externa”,
el documento se pregunta por “la deuda interna”
y la “deuda con los Pueblos Originarios”.
En ese sentido
expresa: “Hoy, en el año del Bicentenario, con
mucha fuerza queremos decir que el Estado Argentino debería
otorgarnos un Fondo de Reparación Histórica, porque
además de ser los dueños de las tierras, nuestros
hombres y mujeres dieron sus vidas en las diferentes batallas
que se libraron en el Norte para impedir el avance del ‘invasor’…
Aquí, en éstas tierras de los kollas, se libraron
la mayoría de ésas batallas… Ese Fondo debería
destinarse al desarrollo de nuestra zona (inversiones en obra
pública, declaración de zona franca, etc.), de
manera tal que todos, con el fruto de nuestro trabajo podamos
vivir bien”.
“Señores
del oficialismo y de la oposición, revisen la historia
y revean el tema de la deuda externa… Ninguno de nosotros
fue parte de la Cámara de Diputados, ni de Senadores
de la Nación, ninguno de nosotros fue presidente ni gobernador,
ni militares de altos rangos, ni grandes empresarios ni miembros
de la sociedad rural ni de nada parecido. Allí en la
Nación, allí donde están ustedes, los que
llevan largos años en el poder y bajo distintas denominaciones
es donde se decidió el destino de ésta bendita
Patria… No fue aquí, ni fuimos nosotros los que
nos quedamos con la plata que se prestaron… Entonces ¿Por
qué hipotecan nuestro futuro y el de nuestros hijos?”,
concluye el documento.
FUENTE: (Jujuy),
15 Abr. 10 (AICA)
|