LA
JUSTICIA PARALIZA LA MINERA AGUA RICA
LUEGO DE
LA PRESIÓN
DE LAS COMUNIDADES
AFECTADAS
17 de febrero
del 2010
El juez de
Minas de Catamarca resolvió la suspensión "hasta
nuevo aviso" de las actividades que llevaba adelante la
empresa minera Agua Rica. La medida tuvo su origen en los fuertes
reclamos que se vivieron en la noche de ayer en el departamento
de Andalgalá, donde está ubicado el yacimiento,
que culminó con numerosos detenidos, heridos y destrozos.
El juez de
Minas, Guillermo Raúl Cerda, notificó hoy al mediodía
al apoderado de la empresa Agua Rica en wl departamento de Andalgalá,
del "cese de actividades hasta nuevo aviso", a fines
de poner fin al conflicto social en la zona.
El Juez manifestó
que "es una medida sumamente necesaria por lo sucedido
ayer. Ya notifiqué al apoderado de la empresa y si bien
ellos pueden apelar, manifestaron estar de acuerdo con la resolución
para traer calma a la sociedad andalgalense". “Lo
que vivimos ayer todos los ciudadanos catamarqueños,
de los que sucedió en Andalgala, ameritaba que se tome
una medida de este tipo, porque lo fundamental es preservar
la paz social, la salud y la seguridad de las personas”
Por su parte,
el subsecretario de Seguridad de la Provincia, Luis Baracat
informó hoy que personal policial tenía la misión
de preservar el orden y no reprimir ante el caos producido después
que se permitió pasar una máquina de la empresa
de Agua Rica.
Sin embargo,
los asambleístas denunciaron que la policía de
Catamarca y Gendarmería Nacional reprimieron a los pobladores
que bloqueaban a vehículos mineros en la localidad de
Andalgalá con perros y equipos especiales de dispersión
de motines, que dejó varios heridos, entre ellos niños
y mujeres, con medio centenar de detenidos.
Pese al
desalojo, el puebo de Andalgalá salió a la noche
a las calles, y cerca de las 20hs la concentración llegaba
a más de cinco mil personas.
Entre balas
de goma y gases lacrimógenos “la gente comenzó
a destrozar y prender fuego algunos sectores de la Municipalidad”,
en reclamo de la renuncia del Intendente José Perea,
así como también las oficinas de la minera Agua
Rica y comercios de proveedores mineros. El intendente justicialista
José Perea culpó por los destrozos a concejales,
docentes, al grupo Quebracho, y a “hippies”, en
un reportaje a Radio XXI.
A la medianoche,
relatan los asistentes, el municipio cortó la luz y comenzó
a dispararse balas de goma en un desalojo brutal sobre las personas
que estaban en la plaza.
El alerta
para movilizarse rápidamente en Andalgalá está
organizado en toda la comunidad desde diciembre, cuando se resolvió
resistir la instalación de Agua Rica, minera de oro,
cobre y molibdeno que triplicará en envergadura y efectos
a Bajo Alumbrera, que viene trabajando en la zona con múltiples
denuncias por la contaminación que llega además
a otras provincias, además del brutal consumo de agua
dulce que pone en riesgo la zona del Aconquija (los datos de
la propia empresa indican 66.000 litros de agua diarios, aunque
los expertos consigan diez veces más por el tipo de trabajo
que implica la minería a cielo abierto).
Los andalgalenses
no rechazan la minería por desconocimiento, sino por
verla de cerca. “No sólo la contaminación
y las enfermedades de cantidad de personas, sino que además
no generan trabajo, ni riqueza. Catamarca sigue igual o más
pobre, y Andalgalá es el lugar de mayor desocupación
de la provincia” explicó Urbano Cardozo, acerca
de las falsas teorías sobre el progreso que implica la
minería. El propio intendente Perea había reconocido
que no más de 40 andalgalenses (sobre 20.000 habitantes)
trabajan en la mina.
FUENTE: Renace
- 16 de febrero del 2010
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