HOSPITAL
DE CLÍNICAS: EL ESTADO ACTUAL |
Por
Asociación de Residentes, becarios y otros del Hospital de Clínicas
especial para Villa Crespo Digital
22 de febrero del
2011
Carta abierta de
los Residentes del Hospital
Gran parte de la
sociedad conoce el déficit funcional que ostenta el Hospital
de Clínicas y sabe del constante y progresivo deterioro por el
que atraviesa hace ya más de tres décadas. Sin embargo,
creemos que nadie es mejor testigo que quienes nos encontramos al comienzo
de nuestra etapa profesional, formándonos en esta institución
que antaño fuera una de las más prestigiosas de Latinoamérica.
Los más de cuatrocientos residentes, concurrentes y becarios
de las distintas especialidades de la salud pasamos en este Hospital
gran parte del día y realizamos la mayor parte de la tarea asistencial
que se desarrolla en él.
El día miércoles 9 de febrero de 2011 este grupo de profesionales
decidió un cese de actividades por 24 horas motivado por la falta
de respuesta a ciertos reclamos urgentes dirigidos a la dirección.
Se solicitaba que se diera solución a sólo algunos de
los múltiples defectos institucionales que hoy presenta el hospital.
Por supuesto, como en anteriores ocasiones y pese a las históricas
promesas de refuncionalización del hospital, nada se modificó.
La situación
que atraviesa el Hospital de Clínicas es precaria y afecta a
todos los departamentos que lo componen. Al día de la fecha,
las salas de internación se encuentran funcionando al 50% de
su capacidad debido al insuficiente personal de enfermería y
limpieza, provocado ya sea por escasez en la contratación o por
un altísimo ausentismo del personal. En estas salas diariamente
nos enfrentamos a la falta de insumos básicos para la atención
de los pacientes internados (por ejemplo solución fisiológica,
guantes, pañales, insulina, jeringas, tiras para medición
de glucosa), insumos que muchas veces se reponen en forma tardía
y temporal.
Tampoco cuentan con agua caliente, indispensable para mantener la higiene
de los pacientes, y el equipo y la aparatología con la que cuentan
(algunas utilizadas en pacientes en estado crítico como aspiradores)
no funciona correctamente o es obsoleto.
En el área
quirúrgica, se cuenta sólo con el 20 % de los quirófanos
en funcionamiento por dificultades con la contratación de anestesistas
y la adquisición de insumos quirúrgicos. Esto provoca
largas listas de espera –que incluye pacientes oncológicos-
en la expectativa de una cirugía que, en más de una oportunidad,
llegará tarde.
Tanto la Unidad Coronaria
como la Unidad de Terapia Intensiva cuentan con menos del 50% de las
camas disponibles lo que llega a provocar que pacientes que requieren
cuidados críticos y monitoreo continuo no puedan ser allí
trasladados y deban esperar en sala general. En estas ocasiones, la
única solución es solicitar su derivación a otra
institución. Por otro lado, el vetusto equipo de hemodinamia
(necesario para realizar cateterismos) con el que cuentan estas unidades
se encuentra la mayor parte del tiempo fuera de servicio y, una vez
más, la derivación se presenta como única salida.
Siendo este hospital
un centro de referencia para embarazos de alto riesgo, el servicio de
Neonatología se encuentra actualmente fuera de funcionamiento.
Estos son sólo algunos de los incontables ejemplos de decadencia
que afecta a un hospital que depende de la acreditada Universidad de
Buenos Aires. Sabemos que la situación es compleja y que necesita
del real compromiso de los dirigentes en todos sus estamentos, desde
los Jefes de Servicio hasta el gobierno nacional del que depende en
última instancia este hospital.
La labor cotidiana
se vuelve más dificultosa y no aparecen respuestas. Las promesas
fueron muchas y se repiten año a año pero la situación
empeora día a día. El estado actual de las cosas hace
que se trabaje sin recursos. Los residentes, concurrentes y becarios
seguirán trabajando por los pacientes.
Sin embargo, creemos
que nadie es mejor testigo que quienes nos encontramos al comienzo de
nuestra etapa profesional, formándonos en esta institución
que antaño fuera una de las más prestigiosas de Latinoamérica.
Los más de cuatrocientos residentes, concurrentes y becarios
de las distintas especialidades de la salud pasamos en este Hospital
gran parte del día y realizamos la mayor parte de la tarea asistencial
que se desarrolla en él.
El día miércoles 9 de febrero de 2011 este grupo de profesionales
decidió un cese de actividades por 24 horas motivado por la falta
de respuesta a ciertos reclamos urgentes dirigidos a la dirección.
Se solicitaba que se diera solución a sólo algunos de
los múltiples defectos institucionales que hoy presenta el hospital.
Por supuesto, como en anteriores ocasiones y pese a las históricas
promesas de refuncionalización del hospital, nada se modificó.
La situación
que atraviesa el Hospital de Clínicas es precaria y afecta a
todos los departamentos que lo componen. Al día de la fecha,
las salas de internación se encuentran funcionando al 50% de
su capacidad debido al insuficiente personal de enfermería y
limpieza, provocado ya sea por escasez en la contratación o por
un altísimo ausentismo del personal. En estas salas diariamente
nos enfrentamos a la falta e insumos básicos para la atención
de los pacientes internados (por ejemplo solución fisiológica,
guantes, pañales, insulina, jeringas, tiras para medición
de glucosa), insumos que muchas veces se reponen en forma tardía
y temporal.
Tampoco cuentan con agua caliente, indispensable para mantener la higiene
de los pacientes, y el equipo y la aparatología con la que cuentan
(algunas utilizadas en pacientes en estado crítico como aspiradores)
no funciona correctamente o es obsoleto.
En el área
quirúrgica, se cuenta sólo con el 20 % de los quirófanos
en funcionamiento por dificultades con la contratación de anestesistas
y la adquisición de insumos quirúrgicos. Esto provoca
largas listas de espera –que incluye pacientes oncológicos-
en la expectativa de una cirugía que, en más de una oportunidad,
llegará tarde.
Tanto la Unidad Coronaria
como la Unidad de Terapia Intensiva cuentan con menos del 50% de las
camas disponibles lo que llega a provocar que pacientes que requieren
cuidados críticos y monitoreo continuo no puedan ser allí
trasladados y deban esperar en sala general. En estas ocasiones, la
única solución es solicitar su derivación a otra
institución. Por otro lado, el vetusto equipo de hemodinamia
(necesario para realizar cateterismos) con el que cuentan estas unidades
se encuentra la mayor parte del tiempo fuera de servicio y, una vez
más, la derivación se presenta como única salida.
Siendo este hospital
un centro de referencia para embarazos de alto riesgo, el servicio de
Neonatología se encuentra actualmente fuera de funcionamiento.
Estos son sólo algunos de los incontables ejemplos de decadencia
que afecta a un hospital que depende de la acreditada Universidad de
Buenos Aires. Sabemos que la situación es compleja y que necesita
del real compromiso de los dirigentes en todos sus estamentos, desde
los Jefes de Servicio hasta el gobierno nacional del que depende en
última instancia este hospital.
También el 16 y 17 realizaron un paro de actividades. Quieren
llamar la atención de lo que sucede en el ámbito del hospital
escuela.
ASOCIACIÓN
DE RESIDENTES,
CONCURRENTES Y BECARIOS
Hospital de Clínicas
Caracteres: 7330
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