LLUVIA
DE FEDERICO GARCÍA LORCA
|
Por
Villa Crespo Digital
3 de
junio del 2011
"LLUVIA"
La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia
resignada y amable,
una música
humilde se despierta con ella
que hace vibrar
el alma dormida del paisaje.
Es un besar azul
que recibe la Tierra,
el mito primitivo
que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío
de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre
de atardecer constante.
Es la aurora del
fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu
santo de los mares.
La que derrama vida
sobre las sementeras
y en el alma tristeza
de lo que no se sabe.
La nostalgia terrible
de una vida perdida,
el fatal sentimiento
de haber nacido tarde,
o la ilusión
inquieta de un mañana imposible
con la inquietud
cercana del color de la carne.
El amor se despierta
en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior
tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo
se convierte en tristeza
al contemplar las
gotas muertas en los cristales.
Y son las gotas:
ojos de infinito que miran
al infinito blanco
que les sirvió de madre.
Cada gota de lluvia
tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas
heridas de diamante.
Son poetas del agua
que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre
de los ríos no sabe.
¡Oh lluvia
silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena
de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica
que eres la verdadera,
la que llorosa y
triste sobre las cosas caes!
¡Oh lluvia
franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes
claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los
campos desciendes lentamente
las rosas de mi
pecho con tus sonidos abres.
El canto primitivo
que dices al silencio
y la historia sonora
que cuentas al ramaje
los comenta llorando
mi corazón desierto
en un negro y profundo
pentagrama sin clave.
Mi alma tiene tristeza
de la lluvia serena,
tristeza resignada
de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte
un lucero encendido
y el corazón
me impide que corra a contemplarte.
¡Oh lluvia
silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el
piano dulzura emocionante;
das al alma las
mismas nieblas y resonancias
que pones en el
alma dormida del paisaje!
FEDERICO GARCÍA LORCA
Enviado por Haydeé
Dessal especial para Villa Crespo Digital
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