POZO
DE BANFIELD
Fue
un Centro Clandestino de Detención CCD, dependencia de
la Brigada de Investigaciones de Banfield, funcionó entre
1976 y 1983, la última dictadura militar o autodenominada
Proceso de Reorganización Nacional.
El
edificio de tres pisos estaba ubicado en la intersección
de las calles Siciliano y Vernet en la ciudad de Banfield, provincia
de Buenos Aires, a dos cuadras del Camino Negro.
En
la planta baja se encontraba la oficina del jefe, una sala de
torturas y otras dependencias. En el primer piso había
calabozos, oficinas, comedor y casino de personal, cocinas y
baños, mientras que en el segundo había mas calabozos
y un baño.
Por
este CCD pasaron 249 personas, entre ellos ciudadanos uruguayos,
paraguayos y chilenos. De este total constatado por el Informe
de la Conadep, 97 aún permanecen desaparecidas y 5 fueron
liberados y posteriormente asesinadas. Entre los prisioneros
había cuatro mujeres que dieron a luz, cuyos hijos continúan
sin ser identificados. Se considera que una de las principales
funciones de este centro ilegal fue albergar a detenidas durante
los últimos meses de embarazo, para disponer luego de
los recién nacidos, quienes eran separados de sus madres.
También en este sitio fueron alojados los estudiantes
platenses secuestrados durante la Noche de los Lápices,
en 1976.
Tras
el retorno a la democracia, en 1983, el centro se convirtió
en una dependencia de la Policía Bonaerense. En 2006,
tras el pedido de organizaciones sociales, el espacio fue cedido
al área de Derechos Humanos provincial para construir
un Museo de la Memoria.
24
de marzo del 2006
Al
cumplirse tres décadas del golpe de estado, el ministro
de Seguridad bonaerense, León Arslanian, resolvió
trasladar al personal de la Policía Bonaerense que trabajaba
en el ex centro clandestino de detención. La Dirección
de Homicidios y el área de Logística de la Dirección
General de Servicios de Custodias de Objetivos Fijos, Personas
y Traslado de Detenidos serán destinados a otro lugar.
INFORME
DE LA CONADEP
Ubicación:
Intersección de las calles Siciliano y Vernet, a dos
cuadras de la avenida 10 de Septiembre de 1861, llamado "Camino
Negro", Partido de Lomas de Zamora, Provincia de Buenos
Aires. Actualmente funciona en ese lugar la Brigada de Homicidios,
y anteriormente, la Brigada de Seguridad, Investigaciones e
Inteligencia.
Descripción:
Acceso peatonal por la calle Vernet, y vehicular por Siciliano,
hasta un patio interno. Edificio de tres plantas, de unos 25
metros de frente por 20 de fondo. En la planta baja, la oficina
del Jefe, sala de torturas y otras dependencias. En el primer
piso, calabozos, oficinas, comedor y casino de personal, cocinas
y baños. En el segundo piso: calabozos y baño.
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POZO
DE QUILMES O CHUPADERO MALVINAS
Este
fue una dependencia de la Brigada de Investigaciones de la Policía
de Buenos Aires, fue un centro clandestino de detención
CCD y maternidad clandestina que funcionó entre agosto
de 1975 y enero de 1979, en el marco del autodenominado Proceso
de Reorganización Nacional que gobernaba de facto el
país. Se encuentra ubicado en Pilcomayo 59, cercano a
la estación Don Bosco del partido de Quilmes y donde
actualmente funciona la Brigada de Investigaciones XIV de Quilmes.
Las
víctimas denunciaron la presencia del cura torturador
Christian Von Wernich entre noviembre de 1977 y febrero de 1978
y allí fueron secuestradas 251 personas.
CONADEP:
SU RECONOCIMIENTO
El
reconocimiento del Pozo de Quilmes, actualmente ocupado en parte
por la Brigada Femenina de la Policía Provincial, fue
realizado por la CONADEP el 18 de mayo de 1984, junto con una
decena de testigos, quienes ubicaron con precisión los
sitios donde habían estado detenidos, tanto más
cuanto que algunos guardias les permitían bajarse las
vendas de los ojos.
La
Sra. María Kubik de Marcoff señaló el lugar
donde había visto por última vez a su hija, quien
en ese momento había alcanzado a susurrarle: Me dijeron
que si no hablaba, te llevarían a vos y al abuelo
Rubén Shell recordó: Los calabozos no estaban
pintados por dentro como ahora, eran simplemente de cemento
gris. Yo había hecho una inscripción en el mío
que todavía está allí. Incluso reconozco
otras inscripciones que ahora veo en las paredes.
También Alfredo Maly descubre raspando la pintura nueva
de la pared de su celda las marcas que él había
hecho durante su cautiverio.
Todos
los testigos reconocen la entrada por la que se ingresaba al
CCD desde el garaje, aunque el portón está actualmente
modificado, sin que hayan desaparecido las huellas de los rieles
por los que anteriormente corría. Oculta actualmente
por un tabique de cemento, está aún la escalera
tipo caracol que comunicaba el garaje, la sala de admisión
y el quirófano, con el resto de las instalaciones.
MATERNIDAD
CLANDESTINA
Se
investigó muy a fondo el funcionamiento con respecto
a las embarazadas detenidas, el trato que recibían y
el camino que seguían hasta el momento de parir. El Pozo
de Quilmes cumplía funciones especificas dentro del Plan
Cóndor. Junto con El Vesubio tuvieron un numeroso caudal
de embarazadas detenidas que eran trasladadas a otros centros
al momento del parto. Se establecieron conexiones sistemáticas
entre el Pozo de Quilmes y el Pozo de Banfield, lógica
del circuito "Camps" o "Jefatura de Policía
de la Provincia de Buenos Aires". Todos eran piezas de
un plan sistemático: después de parir, las madres
eran desaparecidas y sus bebés robados y apropiados.
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